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Premio Cosecha Eñe 2018: plazo finalizado

Se ha acabado el plazo para que presentes tu relato al Premio Cosecha Eñe 2018. Los resultados se conocerán en el mes de septiembre de 2018. Gracias por participar.

 

Lo siento. Este formulario ya no está disponible.

 

Imagen: David Morrison Photography (Todos los Creative Commons)

18 Discussions on
“Premio Cosecha Eñe 2018: plazo finalizado”
  • “¡Gracias por hacernos llegar tu relato!” – ¿Esa es la confirmación de que lo han recibido o una invitación a concursar? Es confuso.

  • Es la segunda vez que intento enviar mi relato. En ambas ocasiones después de presionar sobre el botón enviar me dice procesando y luego cambia de pantalla y no recibo ningún mensaje comunicándome que se ha recibido el texto.
    ¿Pueden indicarme por favor si han recibido mi formulario cumplimentado? Muchas gracias.

  • Era un día soleado, un día lleno de esplendor, lo feliz que me sentía ese día no se puede describir con palabras. Por fin había llegado el día tan anhelado, el día en que mi hija daría a luz a mi tan esperado y deseado nieto@
    Muchos meses de espera, ansiedad y muchas expectativas de lo que sería ese día, de querer saber pronto si sería niño o niña y recibirlo para llenarlo de Amor.
    Durante el nacimiento hubo complicaciones las cuales quisiera no hubieran ocurrido y me hubieran arrebatado a mi pobre hija, mi hija tan hermosa y llena de vida. Pero nació lo que para ella era lo más importante, mi nieta, una hermosa niña, su piel rosada, su piel tan suave y delicada, su aroma tan agradable pero a la vez sutil, cada facción de su cara casi tan perfecta pero con tan sólo verla no podía más que recordar que en el momento en el que ella había llegado a este mundo, mi hija había partido hacia otro y de alli no regresaría jamás.
    Rapunzell, así era como mi hija imaginada llamarla si fuese niña. Rapunzell tan hermosa ella pero nada, ni su ternura hacían que sanara el dolor de la partida de mi hija y que a medida que pasaban los día y mi nieta crecía, dentro de mí empezaba a formarse una especie de rencor, un sentimiento que sabía que no debería estar allí pero que con tan solo recordar el día en que ella llegó a la vida me hiciera pensar en que fue ella quien arrebató la de mi hija.
    Yo, me dedicaba a el estudio de brujería, hechizos pero para ayudar a quienes lo necesitaran. Durante muchos años lo hice, y aún continuaba en eso, en estudiar y entender todo sobre aquel tema pero un día pensé en que tal vez a través de eso y con mucha dedicación podría de alguna manera volver a darle vida al cuerpo de mi hija que yacía inmóvil y congelado en el sótano de mi casa, conservándolo con la esperanza de algún día poder hacer algo para tenerla de nuevo conmigo.
    Acudí al brujo más sabio y antiguo de la Aldea quién entre palabras poco comprensibles por su avanzada edad me compartió lo que sería el gran secreto y la manera en que podría tener a mi hija de vuelta.
    Obsesionada por llegar a cumplir mi deseo no tuve otra opción más que llevar a Rapunzell a la torre más alta del castillo y allí tenerla aislada de cualquier contacto con otras personas, privarla de conocer más personas y evitar que algún día se llegara a enamorar.
    Conservar su cabello tan largo como pudiera y que continuara pura hasta su edad adulta eran los 2 únicos ingredientes que necesitaría para poder tener a mi hermosa hija con vida. Para ella nada había afuera, nada la rodeaba más que un bosque lleno de maleza, nuestro castillo y yo era la única persona, sólo éramos las dos habitando una inmensa tierra. Pero un día salió a su ventana para mirar hacia el cielo ( creía que desde allí algún día podría ver a su madre) y de su boca, con un sentimiento de tristeza empezó a salir una melodía, una canción que sólo contenía versos de dolor por no conocer a su madre y de culpa por creer que ella era quién había acabado con su vida.
    De repente un apuesto joven, alto, con cabello tan brillante como el sol, sus ojos claros y profundos y sus labios rojos, pasó cerca del castillo donde quedó paralizado al escuchar esa cálida, relajante y melodiosa voz. Nunca había oído algo similar, era ella, Rapunzell en la torre más alta del castillo, cantando hacia el cielo como si esperara que algo desde allí viajara hacia ella, peinando una cabellera jamás vista, hermosa y reluciente. Simplemente tan maravillosa.
    El joven tan pronto vio oportunidad usó el cabello de Rapunzell como escalera para poder acercarse a ella y poder disfrutar su hermosura desde más cerca. Llegó hasta ella, era mejor de lo que él pensaba, era más hermosa de lo que había alcanzado a percibir desde allí abajo.
    Rapunzell de inmediato quedó muda al ver que en aquel lugar si habitaban más personas, no lo podía creer, en ese momento llegó la bruja, quien era su abuela, la miró fijamente a los ojos pero aún no entendía que estaba pasando, el joven inmóvil y ella tan llena de preguntas se sintió engañada, se dio cuenta que durante todo ese tiempo su abuelita le había mentido, la ocultó en el lugar más lejano del castillo y la privó de poder conocer lo que había a su alrededor, en su momento de irá cogió unas tijeras muy grandes de costura que algún día jugando encontró pero quiso conservar, y se cortó el cabello desde la parte más proximal a su cuello, su abuela flaqueó al ver tal acto, se sentía devastada, su tristeza ahora era más grande puesto que ya había perdido todo tipo de esperanza en recuperar a su hija. Mediante gritos explicó a Rapunzell justificando cada acto y el objetivo que sería el de tratar de recuperar a quien sería su madre. Rapunzell rompió en llanto, entendió y perdonó a la bruja, le pidió al joven apuesto que se fuera del castillo y nunca más regresara, y le pidió a su abuela que de nuevo la encerrara pues ahora su deseo más grande era poder obtener los requisitos que se necesitaban y así poder tener algún día la oportunidad de abrazar a su madre por primera vez.
    La bruja entendió que si hubiera contado con Rapunzell y no le hubiera ocultado nada, tal vez todo hubiera sido más fácil y nada de esto hubiera pasado.
    Fin.

  • Estoy intentando enviar mi relato para el concurso pero el formulario no me aparece disponible.

    Pero la fecha límite dice que es hasta el 15 de junio.

    ¿Por qué no me habilita el formulario?

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